
En el marco del centenario de la Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Veracruz, fue presentado el libro “Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Veracruz: Un Siglo, Su Historia”, una obra que reconstruye, por primera vez, los orígenes, transformaciones y personajes del gremio desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad.El presidente de la AAAVER, Marco Antonio Sansores Ramírez, señaló que el libro es más que un recuento histórico, representa un homenaje al trabajo de generaciones de agentes aduanales que han construido la historia de la organización. Señaló que la investigación, la pasión y el compromiso puestos en esta obra permitieron recuperar fotografías inéditas, documentos operativos, correspondencia y testimonios que durante décadas permanecieron en archivos familiares y que hoy se integran a la memoria colectiva del gremio.Sansores Ramírez afirmó que esta obra trasciende el simple recuento histórico y se convierte en un acto de responsabilidad y respeto hacia la identidad de los agentes aduanales. Preserva no solo la historia institucional, sino también la esencia humana y profesional de quienes han integrado la asociación durante un siglo. Agradeció la generosidad de las familias que contribuyeron con material documental y expresó que, como presidente durante el centenario, se siente orgulloso de consolidar un legado que honra el pasado e inspira a las nuevas generaciones que continuarán fortaleciendo el gremio.El autor del libro Ramón Gómez Barquín, compartió el proceso detrás de esta investigación que llevó más de una década.Explicó que la idea surgió como parte de la conmemoración de los 100 años de la constitución formal del organismo, fundada en 1925. Sin embargo, al iniciar la búsqueda descubrieron que gran parte de la documentación de los primeros años estaba perdida.“De 1925 a 1938 prácticamente no sabíamos nada. No conocíamos quiénes habían sido los presidentes, dónde estuvieron las oficinas ni quiénes integraban la asociación”.Ante esa ausencia, recurrieron a múltiples fuentes como archivos personales, publicaciones históricas y, sobre todo, la Hemeroteca de El Dictamen, que resultó fundamental.“La hemeroteca fue una fuente valiosísima. Ahí encontramos asambleas, nombres, eventos y datos que nos permitieron reconstruir la historia”, explicó.Además, incorporaron imágenes de época y fotografías de antiguos asociados para dar rostro a personajes que hasta ahora permanecían en el anonimato. El libro está organizado por capítulos temáticos más que por décadas. La primera sección aborda los antecedentes gremiales.A partir de esos antecedentes, la obra avanza por etapas que responden tanto a la vida del gremio como a los cambios económicos del país. El trabajo cuenta con la coautoría de Romeo Cruz Velásquez, quien profundizó en actas de asamblea y comités directivos, y con la colaboración de Miguel Salvador Rodríguez Azueta, encargado del rastreo hemerográfico.El periodista Alberto Peláez destacó que la presentación del libro no podía haberse realizado en otro lugar que no fuera el puerto de Veracruz, un sitio que históricamente ha abierto los brazos a quienes llegan en busca de refugio. Recordó que por esta costa entraron Hernán Cortés y numerosos personajes que marcaron el rumbo del continente, y siglos después arribarían miles de españoles que huían de una patria devastada, muchos de ellos conscientes de que jamás volverían. Expresó su cariño por el país y confesó que Veracruz es su estado favorito desde hace dos décadas, por su grandeza humana y su capacidad para mirar siempre hacia adelante. Reconoció el valor del trabajo realizado por Ramón Gómez Barquín, Romeo Cruz Velázquez y Lourdes Ortiz, a quienes calificó como responsables de un legado que se ha convertido en un punto de referencia para los veracruzanos y los mexicanos.Romeo Cruz Velásquez, coautor del libro, explicó que la investigación se sustentó en un valioso acervo documental integrado por las actas de sesiones de la Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Veracruz, que inicia en 1945 y que permite reconstruir los desafíos que enfrentó el gremio en distintos momentos históricos. Señaló que durante los años 40, como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, el Puerto de Veracruz permaneció cerrado, lo que obligó a muchos agentes aduanales a emigrar al norte del país. Esa crisis dejó a la organización en una situación tan inestable que parecía destinada a desaparecer por falta de recursos económicos, sin embargo, los miembros que permanecían en la ciudad decidieron rescatarla y convocar a sus compañeros para mantenerla viva y proteger los intereses colectivos del gremio.Agregó que las actas de sesiones también muestran cómo el gremio diversificó sus capitales mediante empresas vinculadas a su actividad.
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