La redada migratoria realizada el martes por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la planta procesadora de Glenn Valley Foods encendió las alarmas en el sector cárnico estadounidense, que ya enfrenta una histórica escasez de mano de obra.
Empresarios y analistas advierten que la detención de al menos 74 trabajadores ha paralizado gran parte de la producción y podría afectar la cadena de suministro de carne en un momento especialmente crítico: además de la crisis laboral, la industria lidia con la suspensión temporal de las exportaciones de carne mexicana a Estados Unidos por un brote de gusano barrenador detectado en la frontera sur, lo que restringe aún más el abasto de carne en el país.
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